3 feb. 2016

El arte de dibujarte



  

Vana cortesía (1900) 
de Lawrence Alma-Tadema
«En algún lecho del golfo de Corinto, una mujer contempla, a la luz del fuego, el perfil de su amante dormido.
   En la pared, se refleja la sombra.
   El amante, que yace a su lado, se irá. Al amanecer se irá a la guerra, se irá a la muerte. Y también la sombra, su compañera de viaje, se irá con él y con él morirá.
   Es noche todavía. La mujer recoge un tizón entre las brasas y dibuja, en la pared, el contorno de la sombra.
   Esos trazos no se irán.
   No la abrazarán, y ella lo sabe. Pero no se irán».


(GALEANO, Eduardo.  Espejos : una historia casi universal. México: Siglo XXI, 2008, p.47.)

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