La Historia y la Poesía las hace el Viento...

El hombre trabaja, inventa, lucha, canta... Pero el Viento es el que organiza y selecciona las hazañas, los milagros, las canciones.

Contra el Viento no puede nada la voluntad del hombre... Yo, cuando el Viento ha huido a su caverna, me tumbo a dormir. Me despierto cuando Él me llama ululante y me empuja. Escribo cuando Él me lo manda (...)

El viento es un exigente cosechero:

el que elige el trigo, la uva y el verso...

el que sella el buen pan,

el buen vino

y el poema eterno...


LEÓN FELIPE

(Antología rota. 8ª ed. Buenos Aires: Losada, 1977, p. 7.)

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29 nov. 2012

Antes y después de encontrarte


   «Acababa noviembre cuando te encontré. El cielo estaba azul y los árboles muy verdes. Yo había dormitado largamente, cansada de esperarte, creyendo que no llegarías jamás. Decía a todos: mirad mi pecho, ¿veis?, mi corazón está lívido, muerto, rígido. Y hoy, digo: mirad mi pecho: mi corazón está rojo, jugoso, maravillado».


(STORNI, Alfonsina. Poemas de amor. 3ª ed. Madrid: Hiperión, 2003, p. 19.) 

25 nov. 2012

Lugares por descubrir

  

Direct your eye right inward, and you’ll find  
a thousand regions in your mind                      
yet undiscovered. Travel them, and be    
expert in home-cosmography.                   


Dirige la mirada a tu interior y hallarás
en tu mente mil regiones
aún por descubrir. Recórrelas y hazte
experto en cosmografía propia.


Del poema To my honoured friend Sir E.D.P. Knight, de William Habington.


(EN: THOREAU, Henry David. Walden o la vida en los bosques. Barcelona: Juventud, 2010, p. 392.) 

22 nov. 2012

Lugar de la primera mirada


Una lectura de Homero (1885)de Lawrence Alma-Tadema

«El verdadero lugar del nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente; mis primeras patrias fueron los libros».


(YOURCENAR, Marguerite. Memorias de Adriano. 1ª ed., 21ª reimp. Barcelona: Edhasa, 1991, p. 34.)

19 nov. 2012

Como el viento


Discos de Newton (1912),  de František Kupka
Como el viento a lo largo de la noche, 
amor en pena o cuerpo solitario,
toca en vano a los vidrios,
sollozando abandona las esquinas;
                                                    
o como a veces marcha en la tormenta
gritando locamente
con angustia de insomnio,
mientras gira la lluvia delicada;

sí, como el viento a que un alba le revela
su tristeza errabunda por la tierra,
su tristeza sin llanto,
su fuga sin objeto;

como él mismo extranjero,
como el viento huyo lejos.
Y sin embargo vine como luz.


(CERNUDA, Luis. La realidad y el deseo. Madrid: Castalia, 1982, p. 120-121.)

11 nov. 2012

La estrella de Valdštejn

Albrecht von Wallenstein

   «El viaje empezó a resultarle largo.
   Tras un cuarto de hora, Waldstein se dio cuenta con asombro de que ya no avanzaban sobre las piedras de las calles de Praga, sino por una carretera reblandecida por la lluvia, a campo traviesa. El hombre que se hallaba sentado a su lado sin pronunciar palabra abrió entonces una de las ventanas del coche. Notó la fresca brisa otoñal y percibió el olor a tierra mojada. De un bosque cercano les llegó el susurro del viento y el grito de una lechuza. Parecía que se acercaban a una aldea o a una hacienda, pues se oía el ladrido de unos perros y el mugir de las vacas. Era una aldea. Al pasar oyeron una melodía procedente de un mesón, un violín y una gaita.
   –Es Vlasic –dijo el hombre que tenía a su lado mientras cerraba la ventana–. Estamos atravesando Vlasic. Desde aquí llevan arándanos y hongos a los mercados de Praga.
   –¿Falta mucho para llegar al cuartel del patrón? –preguntó Waldstein.  
   –¿A dónde? –le preguntó el hombre.
   –Al cuartel del patrón –repitió Waldstein–. Yo creía que se encontraba en la ciudad.
   –Aún faltan unas cuantas millas, cuatro o cinco –le informó el hombre.
   –Es curioso. No acabo de entenderlo –se dijo Waldstein a media voz».


(PERUTZ, Leo.  De noche, bajo el puente de piedra. Barcelona: Muchnik, 1991, p. 126-127.)


Jardín de Valdštejn - Valdštejnská zahrada

El protagonista de este relato, recogido en el libro “De noche, bajo el puente de piedra”,  existió en la vida real. Su nombre fue Albrecht von Wallenstein, integrante de la nobleza y alto comandante militar, de destacada actuación durante la Guerra de los Treinta Años. 

El Palacio que Albrecht von Wallenstein se construyó en Praga es, en la actualidad,  el Senado checo. El edificio está rodeado por un coqueto jardín llamado, como no podía ser menos, El Jardín de Valdštejn– en checo, Valdštejnská zahrada – abierto al público de abril a octubre, y fuente inspiradora del apellido de tu amigo Jaros.

Hay tres grafías diferentes para el patronímico de este peculiar caballero del siglo XVII: Waldstein, Wallenstein y Valdštejn. Jaros escogió, evidentemente, la grafía checa.

2 nov. 2012

Biografía, Poesía y Destino


   La persistencia de la memoria (1931),  de Salvador Dalí
El poeta cuenta su vida primero a los hombres; después,
cuando los hombres se duermen, a los pájaros;
más tarde, cuando los pájaros se van, se la cuenta a los
árboles...
Luego pasa el Viento y hay un murmullo de frondas.
Todo lo cual se puede traducir también de esta manera:
Lo que cuento a los hombres está lleno de orgullo;
lo que cuento a los pájaros, de música;
lo que cuento a los árboles, de llanto.
Y todo es una canción compuesta para el Viento,
de la cual, después, este desmemoriado y único espectador
apenas podrá recordar unas palabras.
Pero estas palabras que recuerde son las que no olvidan
nunca las piedras.
Lo que cuenta el poeta a las piedras está lleno de
eternidad.
Y ésta es la canción del Destino, que tampoco olvidan
las estrellas.


                                                           
(FELIPE, León. Antología rota. 8ª ed. Buenos Aires: Losada, 1977, p. 77.)