11 ago. 2013

La piel de Agosto

Paisaje estival (1902),  de Pablo Picasso
DESPACIO, Agosto en sus alondras, alza
–la piel de un monte espejo ante la luz
en vuelo al campo sobre el campo– un viento,
casi dormido cuerpo de Levante.
Lento, avisa un deseo a la mañana
del campo, el trigo iluminado al verla...
Agosto baja... El campo lo recibe...
¡La piel de Agosto es vuelo en las alondras!

Levante, al verlo, Agosto se despierta
y, al centro, al borde, afuera, en todo el círculo
del campo, al trigo busca en él, sin límites,
cuerpo total que a sus principios prenda.
¡Hunde la horquilla entre sus tallos! ¡Alza
de su pupila al iris roto! ¡En cumbres
altas, Levantes mil clava en el cielo
que, en cielos mil, al trigo no percibe!
(...)



(PRADOS, Emilio. Circuncisión del sueño. Valencia: Pre-textos, 1981, p. 52.)