La Historia y la Poesía las hace el Viento...

El hombre trabaja, inventa, lucha, canta... Pero el Viento es el que organiza y selecciona las hazañas, los milagros, las canciones.

Contra el Viento no puede nada la voluntad del hombre... Yo, cuando el Viento ha huido a su caverna, me tumbo a dormir. Me despierto cuando Él me llama ululante y me empuja. Escribo cuando Él me lo manda (...)

El viento es un exigente cosechero:

el que elige el trigo, la uva y el verso...

el que sella el buen pan,

el buen vino

y el poema eterno...


LEÓN FELIPE

(Antología rota. 8ª ed. Buenos Aires: Losada, 1977, p. 7.)

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19 feb. 2013

Verse a sí mismos


Las mujeres de Anfisa (1887)de Lawrence Alma-Tadema
 «Allá está el verdadero Amado, con el que podemos unirnos, participando de Él y poseyéndolo y no abrazándolo por fuera carnalmente. Si alguno vio, sabe lo que digo. Sabe que el alma entonces está en posesión de una vida distinta, desde el momento en que se acerca a Él y se une ya a Él y participa de Él hasta el punto de darse cuenta, en ese estado, de la presencia del dador de la vida verdadera. Y ya no necesita de nada, antes al contrario, le es preciso despojarse de las demás cosas, quedarse en eso solo y hacerse eso solo, apartando el resto... Y entonces es cuando es posible ver a Aquél y verse a sí mismos como se debe uno ver: esplendoroso y lleno de luz inteligible; mejor dicho, hecho luz misma, pura ingrávida y leve; hecho dios, o mejor aún, siendo dios, se verá todo encendido en aquel instante».


(PLOTINO. Enéadas, VI, 9, 10, incluido en: GARCÍA CASTILLO, Pablo. Plotino. Madrid: Ediciones del Orto, 2001, p. 90.)

2 comentarios:

  1. El texto resulta exquisito, pero el cuadro de Alma-Tadema ilustra casi tan bien como las palabras.

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  2. Cada retazo de palabras me gusta acompañarlo, como habrás podido ver, con una ilustración. Algunas sé cuáles serán según voy preparando el texto; en otras, comienzo el encaje guiándome por el estilo del pintor o su época, o un paisaje ensoñado o vivido... pero también en algunas otras la casualidad juega conmigo en esa búsqueda... ¡y tal divina conjunción palabra-imagen se convierte en el encuentro más dichoso para mi, y creo que para quien después lo disfruta conmigo! Muchas gracias por ser partícipe de este mi agora infinito.

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