La Historia y la Poesía las hace el Viento...

El hombre trabaja, inventa, lucha, canta... Pero el Viento es el que organiza y selecciona las hazañas, los milagros, las canciones.

Contra el Viento no puede nada la voluntad del hombre... Yo, cuando el Viento ha huido a su caverna, me tumbo a dormir. Me despierto cuando Él me llama ululante y me empuja. Escribo cuando Él me lo manda (...)

El viento es un exigente cosechero:

el que elige el trigo, la uva y el verso...

el que sella el buen pan,

el buen vino

y el poema eterno...


LEÓN FELIPE

(Antología rota. 8ª ed. Buenos Aires: Losada, 1977, p. 7.)

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7 jun. 2012

El vicio de la lectura


   «Ningún vicio es más difícil de erradicar que el que se considera popularmente una virtud. Entre estos vicios destaca el vicio de la lectura. Se admira de modo general que leer basura es un vicio; pero la lectura per se –el hábito de leer–, nuevo como es, ya está a la altura de virtudes tan acreditadas como el ahorro, la sobriedad, el levantarse temprano y el ejercicio regular. Hay, en verdad, algo peculiarmente agresivo en la actitud virtuosa del lector que lee por sentido del deber. Los que se han mantenido en los humildes caminos de la preceptiva lo veneran como a alguien que sigue un consejo imposible de cumplir. “Ojalá hubiese leído tanto como usted”, declara el novicio iletrado a este adepto de lo supererogatorio; y el lector, acostumbrado al incienso del aplauso acrítico, considera de forma natural que su ocupación es una hazaña intelectual notable.
Dans la prairie (1876)de Claude Monet
   La lectura llevada a cabo deliberadamente –lo que podríamos llamar la lectura volitiva– no es lectura, al igual que la erudición no es la cultura. La lectura verdadera es una acción refleja; el lector nato lee de forma tan inconsciente como respira; y llevando la analogía un poco más lejos, la lectura no es más una virtud que el hecho de respirar. Cuanto más meritoria se considera, más estéril se vuelve.»


(WHARTON, Edith. El vicio de la lectura.  Palma: José J. de Olañeta, 2010, p. 17-19.)

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