16 nov 2021

Adviento

Detalles de Flores de Heliogábalo
Fragmento del cuadro 'Flores de Heliogábalo'
(1888), de Lawrence Alma-Tadema 
Tú no tienes que entender la vida;
entonces será como una fiesta.
Deja que los días te sucedan
lo mismo que a una niña que, andando,
deja que cada brisa,
le prodigue innumerables flores.
Reunir las flores y ahorrarlas
está lejos de su pensamiento.

Las suelta suave de los cabellos,
donde estuvieron con gusto presas,
y con los amables tiernos años
sus manos se tienden a otras nuevas.

 

(RILKE, Rainer Maria. Antología poética. 2ª ed. Madrid:  Espasa-Calpe, 1976, p. 39).

 

7 nov 2021

El descubrimiento de la lectura

«Después de haber relatado aquí unos recuerdos más o menos inconexos, quisiera consignar el milagro trivial, del que uno no se da cuenta hasta después de que ha pasado: el descubrimiento de la lectura. El día en que los veintiséis signos del alfabeto dejan de ser trazos incomprensibles, ni siquiera bonitos, en fila sobre un fondo blanco, arbitrariamente agrupados y cada uno de los cuales constituye, en lo sucesivo, una puerta de entrada, a otros siglos, a otros países, a multitud de seres más numerosos de los que veremos en toda nuestra vida, a veces a una idea que cambiará las nuestras, a una noción que nos hará un poco mejores o, al menos, un poco menos ignorantes que ayer. Yo nunca tuve libros para niños. Los tomos rosas y dorados de la condesa de Segur me parecían llenos de tonterías e incluso de bajeza: historias contadas por un adulto que calumniaba e idiotizaba a los niños. Jules Verne me aburría; quizá sólo gustara a los chicos.

31 oct 2021

Filiación

Desnudo azul (1902), de Pablo Picasso
«En lo que soy, lo valioso se me dio como regalo. Logré otras cosas esforzándome, claro está, como cualquier hijo de vecino. Fui poniendo un pie delante de otro para recorrer largos trayectos, sucedieron encuentros que me transformaron, viví el paraíso de un cuerpo acogido por otro cuerpo, compartí el viático, dije y me desdije, trimaté la faena que no era capaz de rematar, escapé de asaltantes que a gusto me hubieran desposeído del saquito de sal. Pero al lugar esencial no tuve que llegar: si era accesible, es que ya estaba ahí.

Más que hijo de mis obras, soy hijo de lo que se me regaló y sobrino de lo que me fue encomendado. Y –siempre– mendigo de mi mejor saber».



(RIECHMANN, Jorge. Conversaciones entre alquimistas. 2ª ed. Barcelona: Tusquets, 2008, p. 25-27).

29 oct 2021

Hozomeen 1

La aurora boreal
    Sobre Hozomeen
El vacío aún más quieto


Aurora borealis
    Over Hozomeen
The void is stiller

 

(KEROUAC, Jack. Libro de haikus. Madrid: Bartleby, 2007, p. 108-109).

20 oct 2021

La actitud del pintor

Paisaje de otoño con cuatro árboles (1885), de Vincent van Gogh 
«El pintor tiene el deber de sumergirse en la naturaleza por completo, utilizar toda su inteligencia, y poner sentimiento en su obra, para que ésta se haga comprensible a los otros».


(GOGH, Vincent van. Cartas a Theo. Barcelona: Paidós, 2004, p. 88).

12 oct 2021

Amapolas en octubre

Ni siquiera las nubes soleadas pueden vestir esta mañana tales faldas.
Ni la mujer en la ambulancia
cuyo corazón rojo florece tan pasmosamente a través de su amigo…

Un obsequio, un regalo de amor
no pretendido en absoluto
por un cielo

que pálida y flamantemente
enciende sus monóxidos de carbono, por ojos
inmóviles y abotargados bajo bombines

Dios mío, qué soy yo
para que estas bocas tardías alcen su voz
en un bosque de escarcha, en un alba de acianos.



(PLATH, Sylvia. Ariel. Madrid: Nórdica Libros, 2020, p. 31).

6 oct 2021

La sal de la tierra

Éste es el color de mis sueños (1925), de Joan Miró
Éste es el color de mis sueños (1925), de Joan Miró

«En 1947, la India se convirtió en un país independiente.

Entonces cambiaron de opinion los grandes diarios hindúes, escritos en inglés, que se habían burlado de Mahatma Gandhi, personajito ridículo, cuando lanzó, en 1930, la marcha de la sal.

El Imperio británico había lanzado una muralla de troncos de cuatro mil seiscientos kilómetros de largo, entre el Himalaya y la costa de Orissa, para impedir el paso de la sal de esta tierra. La libre competencia prohibía la libertad: la India no era libre de consumir su propia sal, aunque era mejor y más barata que la sal importada desde Liverpool.